CARSFE y el IPCVA en Humboldt: entre la eficiencia técnica y el futuro del sector

CARSFE y el IPCVA en Humboldt: entre la eficiencia técnica y el futuro del sector

14 agosto 2026

En el marco de la Jornada a Campo organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en UNCOGA Feedlot Cooperativo, en Humboldt, CARSFE mantuvo una reunión institucional previa al evento, como las que habitualmente realiza el Instituto con representantes de las entidades y organizaciones de cada región. Participaron de la reunión Berardo Vignatti, presidente de CARSFE; Martín Rapetti, delegado titular del IPCVA en representación de CRA; representantes de la Sociedad Rural de Las Colonias, entre ellos el Med. Vet. Diego Alonso y miembros de su Comisión Directiva; y representantes de distintas entidades de la región. Por parte del IPCVA estuvieron presentes su presidente, Georges Breitschmitt, su vicepresidente, Mario Ravettino, y otros representantes. La reunión fue muy positiva y permitió conocer con mayor profundidad el funcionamiento del Instituto, su conformación, el marco establecido por la Ley 25.507 y las responsabilidades y representación que poseen dentro de él la producción, la industria y el Estado. Uno de los puntos importantes fue poder aclarar quiénes efectivamente realizan el aporte al IPCVA. No se trata de una contribución que alcance indistintamente a todos los productores ganaderos. En el caso de la producción, el aporte se genera sobre los animales que tienen destino a faena. Por lo tanto, un criador o recriador que vende hacienda para que continúe dentro del circuito productivo no realiza este aporte en esa operación. Actualmente, se explicó que el aporte del productor representa aproximadamente $1.200 por animal destinado a faena y alrededor del 70% de la contribución total, mientras que el 30% restante es aportado por la industria frigorífica. Es decir, el financiamiento del Instituto surge conjuntamente de la producción que envía animales a faena y de la industria que los faena. El valor se encuentra determinado por el mecanismo establecido en la ley y vinculado al valor índice de la res vacuna. También se explicó detalladamente la representación institucional. La presidencia corresponde al sector de la producción, mientras que la vicepresidencia es ejercida por la industria, dentro de una estructura donde están representados los distintos actores de la cadena. Otro aspecto importante fue comprender el rol que la propia ley le asigna al Estado. Si bien el IPCVA es un ente de derecho público no estatal y funciona con fondos privados, el Estado posee responsabilidades concretas en materia de control, fiscalización y cumplimiento de la ley. La normativa contempla la participación estatal dentro de la estructura institucional y le otorga un papel relevante en la sindicatura y en la auditoría externa del Instituto, incluyendo la intervención de la autoridad nacional competente en la propuesta y designación de los mecanismos de auditoría. Por eso, el Estado no es ajeno al funcionamiento del IPCVA: tiene una responsabilidad importante en garantizar el control, la transparencia, la correcta utilización de los recursos y el cumplimiento de la ley. Al mismo tiempo, uno de los temas que se destacó y que entendemos debe valorarse especialmente es su carácter sectorial y su independencia respecto de la conducción política del gobierno de turno. El IPCVA no es un organismo estatal administrado directamente por el Poder Ejecutivo, sino una institución creada por ley, financiada con recursos privados de la propia cadena y conducida fundamentalmente por representantes de la producción y de la industria. Esta característica constituye una fortaleza institucional muy importante. El Estado cumple su función de control y fiscalización, pero las decisiones estratégicas y la conducción del Instituto permanecen fundamentalmente en manos de los propios actores de la cadena de ganados y carnes. Frente a otros modelos internacionales con una intervención estatal mucho más directa, este esquema permite preservar una importante autonomía sectorial. Otro de los puntos explicados fue también que las acciones de promoción interna y externa no deben analizarse de manera independiente, sino como partes de una misma estrategia. La Argentina tiene una gran capacidad de integración de la res: determinados cortes encuentran mejores destinos en los mercados internacionales y otros deben ser comercializados en el mercado interno. Por ese motivo, la apertura y promoción externa necesariamente debe complementarse con acciones que fortalezcan el consumo y la valorización de la carne dentro del país. En este sentido, quedó muy claro que promoción interna y promoción externa están íntimamente relacionadas. Cuando se logra colocar determinados cortes en mercados internacionales a mayor valor, necesariamente queda una parte importante de esa misma res que debe integrarse y valorizarse en el mercado doméstico. Por eso ambas políticas deben trabajar en forma conjunta. Otro tema interesante fue la comparación con institutos similares de países competidores, como Uruguay, Australia y Estados Unidos, donde se señalaron diferencias muy importantes tanto en cantidad de personal como en los presupuestos destinados a promoción. El IPCVA posee una estructura relativamente pequeña frente a organismos equivalentes de otros países, muchos de los cuales cuentan además con importantes recursos públicos. Precisamente a partir de esa comparación se discutió sobre algo que consideramos central: la Argentina necesita un IPCVA fuerte. Más allá de las críticas, de las cosas que deben corregirse y de la necesidad permanente de exigir eficiencia, transparencia y resultados, resulta muy difícil imaginar el desarrollo que ha tenido y que necesita hacia adelante la ganadería argentina sin una institución que trabaje específicamente en promoción, apertura y consolidación de mercados, valorización de nuestra materia prima, investigación, información, capacitación y posicionamiento de nuestra carne. Por eso, desde nuestra entidad entendemos que la discusión debe orientarse no a debilitar al Instituto sino a mejorarlo y fortalecerlo. Podemos discutir cómo se utilizan los recursos, cómo se comunican sus acciones, cuáles deben ser sus prioridades y cómo generar un mayor impacto para el productor, pero la herramienta institucional es indispensable para una ganadería que pretende crecer, producir más y competir en los principales mercados del mundo. Se conversó además sobre una de las principales dificultades actuales del Instituto: la comunicación. Desde el IPCVA reconocieron que existe un problema para lograr que toda la información sobre las acciones, estudios, programas y resultados llegue efectivamente a los productores. También señalaron que disponen de mediciones que muestran que gran parte del material generado no termina siendo leído o conocido por sus destinatarios. Sobre este punto hubo una importante autocrítica y coincidencia en que es necesario encontrar nuevas formas de comunicar y acercar el Instituto al productor. Al mismo tiempo, entendemos que las instituciones que integramos la cadena también tenemos responsabilidad, porque debemos colaborar para que esa información llegue a nuestras Sociedades Rurales y, fundamentalmente, a los productores. Desde CARSFE pudimos transmitir con total claridad las inquietudes y el malestar que existe en numerosas Sociedades Rurales respecto del funcionamiento y de la percepción que muchos productores tienen sobre el IPCVA. Los planteos fueron recibidos con mucha apertura y se generó un intercambio franco, sin esquivar los temas, en el que hubo espacio para la discusión y también para la autocrítica. Quedaron muchos otros datos y cuestiones específicas que ampliaremos durante el próximo Consejo. Como conclusión general, consideramos que fue una reunión sumamente positiva y esclarecedora, porque permitió plantear directamente nuestras preocupaciones pero, al mismo tiempo, conocer con mucha mayor profundidad el funcionamiento, los controles, el financiamiento y las numerosas acciones que lleva adelante el Instituto, como así también un contacto más directo al futuro con el instituto. Del encuentro surgió fundamentalmente una conclusión: el IPCVA debe mejorar donde sea necesario, debe acercarse más al productor y debe comunicar mucho mejor lo que hace, pero la ganadería argentina necesita contar con un Instituto sólido, profesional, independiente de los vaivenes políticos y fortalecidos institucionalmente. Finalmente, las autoridades del IPCVA manifestaron su predisposición para visitar CARSFE y mantener un encuentro con nuestras Sociedades Rurales, lo que consideramos una muy buena oportunidad para continuar este intercambio, plantear inquietudes directamente y profundizar el conocimiento sobre las acciones y desafíos del Instituto.